Zeaxantina y Luteína

La zeaxantina es un pigmento amarillo, de la familia de los carotenoides, que se encuentra sobre todo en plantas, vegetales, bacterias y algas.
La luteína es otro compuesto químico de color amarillo, perteneciente al grupo de los carotenoides. La luteína está presente en plantas, algas, bacterias y en la yema del huevo.
Estos pigmentos están presentes en la retina del ojo humano y su función está ligada a la protección frente a los rayos ultravioletas del sol. 
Enfermedades oculares como cataratas se deben muchas veces a la deficiencia de zeaxantina o luteína.

Podemos tomar zeaxantina de alimentos muy variados, como: espinacas, acelgas, guisantes, espárragos, calabacín, brócoli, maíz, calabaza y judías verdes.
Como cualquier otro antioxidante, la zeaxantina tiene funciones protectoras frente a los daños que generan los radicales libres, impidiendo o reduciendo las posibilidades de padecer enfermedades cardiovasculares o algunos tipos de cáncer.

La luteína podemos encontrarla en pimiento rojo, coles, espinacas, maíz, yema de huevo y kiwis. Estudios han demostrado que la biodisponibilidad o absorción de este compuesto es tres veces mayor si lo tomamos a partir de la yema de huevo que de las espinacas, aunque la cantidad de luteína sea menor en la misma porción de alimento.

Estos dos componentes son importantes, ya que no son sintetizados por el organismo, así que deben ser tomados en la dieta. 

No existen datos específicos en cuanto a la cantidad que se debe ingerir, pero se dice que con una dieta equilibrada, tomando las 5 raciones de frutas y verduras diarias, conseguimos tener cubiertos los niveles de zeaxantina y luteína.

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